
"como explicarte que desde el encierro, cuanto miedo da salir, a este mar de dudas, ya no hay más que hacer, sos tu propia ayuda, ahora andá y viví, siempre amé tu locura" Siéntanse libres de mezclar su locura con la mía.
El otro día quedé como una persona horrorosa, y me sentí muy mal, pero muy dentro mío no estoy arrepentida realmente, solo lamento como algunas veces mi forma de ser y mis creencias me hagan quedar como una persona desalmada, egoísta... tan solo por ser consecuente y leal conmigo misma.
Para ir a trabajar tengo que caminar 15 cuadras, si señor, 15 cuadras a las cuatro de la tarde con 45º de calor, podría tomarme un cole, pero hay que ahorrar para la máquina controladora de la mente de los hombres, y todavía no llego ni a la primer cuota… , así que camino.
Porque será que las mátemáticas se aplican tanto en la vida diaria?. Hace años descubrí esta teoría y debo decir que la estoy confirmando continuamente... es completamente infalible...Siempre dicen que uno debe aprender de los errores, y muchas veces es cierto, tal vez este sea uno de los casos... pero uno no puede pensar cual es el aprendizaje en esa situación determinada cuando está tirado en el piso esquivando las patadas y rogando que todo termine de una vez... ya sea para bien o para mal... llega un punto que realmente no importa....
Hace unos años leí un libro muy bueno que se llama La cuenta Numerada (Christopher Reich), en donde dice algo muy interesante que me ha quedado grabado todo este tiempo:
“Alguien me dijo en cierta ocasión que todo hombre y toda mujer tiene la oportunidad de elegir con suma facilidad hasta que punto quiere ser feliz. Todo se reduce a una sencilla ecuación `La felicidad –decía_ es igual a la realidad dividida entre las expectativas´. Si no esperas mucho, entonces es muy probable que la realidad supere tus deseos, y que por tanto seas feliz. Si esperas conseguirlo todo, siempre quedarás desilusionado. El problema estriba en las personas que quieren ser siempre felices, en los soñadores que ponen un diez redondo en la parte inferior de esa ecuación”
Es muy decepcionante poner el 100% en algo, o en alguien... y salir perdiendo... Apostar todos los porotos a algo y darte cuenta que todo fue en van0. Que esa persona no apostó en vos ni la milésima parte de lo que vos apostaste en ella o él... Dar todo de uno para terminar no recibiendo absolutamente nada. Para terminar con número rojos en esta transacción que llamamos relaciones humanas.... No hablo solo de parejas, sino también de las amistades... Como muchas veces terminamos decepcionados de personas en las que le habíamos confiado una parte nuestra...
Te odio Conejito Duracell... 
